GUIAS DE CIUDAD CON ESCALA DE CRUCEROS (MED. OCCIDENTAL)

 

PALERMO  (Descarga Guía con planos en pdf)  (Versió català) (adquiere el billete del bus turístico)

Capital de Sicilia, la isla más grande del Mediterráneo y quinta ciudad de Italia, unos 700.000 habitantes, mas de un millón en su área metropolitana. Situado en el noroeste de Sicilia y bañado por el mar Tirreno. Encontramos gran variedad de paisajes y de ambientes. Se extiende en la llanura de la Cuenca de Oro frente al amplio y precioso golfo del mismo nombre que la ciudad. Palermo disfruta de una posición fantástica y su clima templado favorece su exuberante vegetación.

 

Paseando por la ciudad encontraremos zonas medievales, con ropa tendida en cuerdas, pero también elegantes barrios residenciales, adornados con palmeras y chalets que parecen palacios, sin olvidar mercados muy concurridos y bulliciosos.

 

Palermo hace del bullicio uno de sus encantos dejando de lado sus rincones ruinosos, la falta de mantenimiento de sus edificios o su suciedad. Palermo nos seduce con sus especiales mezclas de arte y vida popular. La mayoría de habitantes hablan italiano y siciliano, lengua romance que descendiendo del latín vulgar, tiene influencias del griego, el árabe, francés, provenzal, alemán, catalán y del español, por algunos considerado un dialecto pero muchos la consideran una lengua distinta, con más de 250.000 palabras en su vocabulario, generado por los distintos dominadores de la isla.

 

UN POCO DE HISTORIA

Su nombre es de origen griego, fundada en el s VIII a.C. Los fenicios fueron de los primeros, más tarde los cartagineses y los romanos, que llegaron en el año 254 a.C. con ellos siguió siendo un puerto estratégico. Los bárbaros destruyeron la ciudad permaneciendo hasta la llegada de los bizantinos en el año 535. 300 años más tarde llegaron los árabes y la convirtieron en una de las más bellas de la época. Plantaron los primeros naranjos y limoneros y construyeron mezquitas, minaretes y mercadillos.

 

Los normandos la conquistaron en el s. XI y con los suevos, impulsaron el comercio y la convirtieron en un punto destacado en los intercambios entre Europa y Asia. Florecieron las artes y la cultura apareciendo la Escuela Siciliana de poesía, ligada a la corte de Federico II, que la convirtió en el centro intelectual del sur de Italia.

 

El declive y el mal gobierno llegó con los Angioinos en el s. XIII, culminando en una revuelta en 1.282 conocida como los Vespros Sicilianos en la que los aragoneses conquistaron la isla. Hubo un nuevo periodo de desarrollo. Entre los s. XVI y XVIII el gobierno español proporcionó a la isla de una calma relativa durante tres siglos. En 1.711 se puso fin al dominio español y de 1.713 a 1.718 depende del Reino de Vittorio Amedeo de Saboya, pasando luego a manos de los Habsburgo entre 1.718 y 1.734 y finalmente a los Borbones bajo reinado de Carlos III, siendo estado autónomo dentro del Reino de Nápoles y permaneciendo así hasta el XIX con la unificación de Italia. Especialmente en la segunda mitad del s. XVIII hay destacadas reformas económicas y políticas. Los bombardeos de la II Guerra Mundial causaron grandes daños y en 1.947 pasa a ser sede del Gobierno y de la Asamblea regional siciliana.

 

LA MAFIA

Hablar de Sicilia es pensar en la Mafia. Encontramos lugares donde se dejan ver sus huellas: el blindado Palacio de Justicia, la prisión Ucciardone, el Grand Hôtel des Palmes, donde residió Lucky Luciano y el teatro Massimo, escenario de El Padrino III. A 60 kms de Palermo, se encuentra Corleone, célebre gracias a Francis Ford Coppola y a que en su Plaza Mayor hay un monumento a los jueces Falcone y Borselino, asesinados en 1.992.

 

LUGARES DE INTERÉS

Muchos estilos artísticos conviven en la ciudad: medieval, barroco, norte de África, norte de Europa y muchos más, sin embargo conserva su propia identidad. Además de los puntos relacionados a continuación destacamos las iglesias de San Cataldo, San Ignacio, San Francisco de Asís, San Giuseppe dei Teatini y Casa Professa, la fontana Pretoria, los teatros Politeama y Massimo, la preciosa playa de Mondello.

 

Palazzo dei Normanni e Cappella Palatina : El Palazzo, residencia real en tiempos normandos, es sede del Parlamento Regional. Fundada por el rey Roger II en 1.130, la Capella Palatina es una joya del arte normando con maravillosos techos de madera y preciosos mosaicos bizantinos en tonos dorados y azules. Sus almenas, situadas cerca de la entrada del palacio, recuerdan un gran pasado de caballeros y caballería.

 

San Giovanni degli Eremiti : Construida por mandato de Roger II en 1.132, es un perfecto ejemplo de mezcla de estilo árabe y normando, época de la que es  uno de los monumentos más singulares. Resaltan sus cinco cúpulas rojas, típico de edificios árabo-normandos. El claustro y su lujoso jardín, lo convierten en un paraíso en medio de la Albergheria.

 

La Catedral : Del s. XII obra de los normandos sobre una antigua iglesia bizantina. Trasformada muchas veces a lo largo de los siglos sirve de testimonio de la historia de la arquitectura de Palermo. Dos arcos la unen a la torre del campanario. Su gran espacio interior, neoclásico, nos muestra el sarcófago de Federico II y los de Ruggero, de Arrigo VI y de Costanza de Altavilla, además muchas obras de arte, como la urna de plata con las reliquias de Santa Rosalía, patrona de la ciudad.

 

Chiesa Santa Maria dell'Ammiraglio o Martorana : Una importante donación del almirante Jorge de Antioquía permitió acabarla en 1.143. Ya no queda nada de su original esplendor, que han desfigurado su caràcter primitivo. Pero todavía es uno de los edificios religiosos más bonitos de Palermo. Destaca su fachada barroca, su campanario y sus mosaicos bizantinos.

 

Iglesia de Santa Caterina : Construida en barroco siciliano, sus paredes están cubiertas con pinturas y estatuas de santos y la Virgen, además de frutas y animales salvajes.

 

Mercato della Vucciria : Uno de los tres existentes en la ciudad, siendo el más antiguo que ofrece pescado, sobre todo anchoas saladas, hierbas, fruta y verdura, y otros productos típicos de la región. El Vucciria se situa en las callejuelas alrededor de la Piazza San Domenico, la Mafia solía contratar a sus matones en él. Hoy es bastante seguro, pero hay que ir con precaución y no poner fácil el acceso a nuestros objetos de valor a los muchos ladronzuelos que merodean en el área Piazza Caracciolo.

 

Catacombe dei Cappuccini  : Las catacumbas del Monasterio Cappuccini son sorprendentes, y contienen los cadáveres de unos 8.000 eclesiásticos y ciudadanos distinguidos, embalsamados por los monjes capuchinos con sus mejores ropas y colgados de los muros del monasterio, todavía visibles. La tradición permaneció hasta principio del s. XX, el último cadàver se embalsamó en 1.920.

 

Quattro Canti : También llamado Piazza Vigliena, en honor al virrey Marqués de Villena, bajo su mandato se acabaron los cuatro palacios barrocos, conforman el centro del Palermo histórico, en el cruce de Via Vittorio Emmanuele y Via Maqueda. Giulio Lasso la proyectó entre 1.608 y 1.620 y se le conoce como las Cuatro Esquinas, cada una de ellas con una fachada de barroco español, del s. XVII, con una fuente y una estatua que representan a los reyes españoles Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV y en la parte superior, las cuatro santas protectoras de la ciudad: Cristina, Oliva, Ninfa y Ágata. La plaza también es conocida como Teatro del Sol porque está iluminada todo el día. En una esquina está la Iglesia de San Giuseppe dei Teantini.

 

Museo Internacional de las Marionetas : Curioso museo ideal para visitar con niños. Más de 2.000 piezas entre muñecos, marionetas, títeres, utillajes escénicos y carteles procedentes de todo el mundo.

 

Galleria Regionale della Sicilia : Dentro del precioso Abatellis Palazzo, testimonio de la pintura de la isla de los s. XI y XVII. La mayoría de las pinturas y esculturas son obra de artistas sicilianos. Destaca el Triunfo de la Muerte, del s. XV, impresionante pintura de artista anónimo, y la Anunciación de Antonello da Messina

 

Museo Archeologico Regionale : Con piezas de arte y artesanía que muestran la historia de Palermo. Veremos objetos desde la época fenicia hasta la de los sarracenos, antiguos objetos griegos y egipcios. Entre las piezas más llamativas las estatuas de la ciudad perdida de Selinunte.

 

TRADICIONES

El carretto siciliano, su decoración con colores muy llamativos muestran referencias a luchas de caballeros. Se muestran en cualquier evento, carnavales, por ejemplo. También, aunque en peligro de desaparecer, la Opera dei Pupi, marionetas sicilianas que reproducen las luchas de los caballeros normandos entre otros. Los pupi son figuras manipuladas por una varilla de hierro situada en el centro de la cabeza que unido en su extremo final al torso con un gancho a través de un anillo, permite generar el movimiento que provoca el manipulador.

 

ALREDEDORES:

Monreale, la cittá del re : Ciudad situada en la ladera del monte Caputo a 310 metros de altitud y a 8 km. de Palermo. El camino desde Palermo es por un bonito camino, destacando el verde salpicado de macetas y fuentes, que ya recorría la aristocracia  en el siglo XVI en sus carruajes en busca de un poco de aire fresco en las tardes de verano. Rodeada de montañas ofrece una fantástica panorámica de la capital y de la verde llanura conocida como Conca d´Oro.

 

Con unos 25.000 habitantes es un gran destino turístico que cada año en más de un millón la visitan para ver su famosa Catedral, obra maestra de la arquitectura árabe-normanda del s. XII. La ciudad fue construída por los árabes por su situación estratégica, dominando el valle y controlando el paso hacia el interior de la isla. Los normandos la eligieron para cazar, llegando a ser importante con el reinado de Guillermo II, que hizo construir la Catedral en 1.174.

 

La Catedral de Monreale : El rey normando Guillermo II la construyó con el pretexto de que había tenido una visión mientras dormía  en el que encontraba un tesoro oculto por su padre, y el resultado fue una bellísima catedral. La realidad parece ser que había perdido su autoridad por la ostentación de poder del arzobispo inglés de Walter of the Mill, que tenía el apoyo entre la nobleza local. Para contrarrestar al arzobispo financió las obras de esta catedral contentando al Papado que consagró el templo en Catedral y convirtió al Abad en Arzobispo desafiando la autoridad del arzobispo inglés.

 

Fue terminada en solo diez años y con un enigma sobre su financiación, pero se convirtió en el edificio normando más importante de Europa, y supo conjuntar las corrientes artísticas árabes y europeas uniendo los mosaicos medievales más grandes de toda la Edad Media. Lo mejor de la obra no se aprecia desde el exterior a pesar de que para las puertas de bronce se contratara a Bonanno de Pisa, autor de la famosa torre de esa ciudad, que retrató en ellas 46 escenas del Antiguo y el Nuevo Testamento.

 

Para hacer los mosaicos del interior, de pasta de vidrio y unidos por hilos de oro, utilizaron 2.200 Kg de oro y ocupan 6.340 m2. Acabados en 1.182 y realizados por artistas griegos, bizantinos, sicilianos y seguramente venecianos para los mosaicos posteriores de la nave y los muros. Representan desde la Creación hasta la Pasión de Cristo, con una cronología lineal de izquierda a derecha. En el ábside una enorme imagen de medio busto de 12 metros de alto de Cristo bendiciendo, con la inscripción griega: PANTOCRATOR.

 

En el transepto derecho están los cuerpos de los Reyes Guillermo I y II y en el izquierdo los de Margarita, Roger y Enrique, la mujer e hijos de Guillermo I. Además de contemplar los tesoros a los lados de las tumbas se recomienda subir los 180 escalones hasta el tejado que nos ofrecerán una fantàstica vista del claustro y una panorámica de Palermo. El claustro de Monreale, accesible desde fuera de la catedral forma parte del monasterio benedictino adosado a la catedral. Sus arcos porticados cuentan con 228 columnas muy bien decoradas con capiteles románicos del s. XII realizados por albañiles borgoñeses y provenzales, sus iconografías combinan lo religioso y lo pagano, lo clásico y la mitología popular.

 

MEDIOS DE TRANSPORTE

Hay unas 50 líneas de autobuses tanto dentro de la ciudad como a la periferia, es económico y las paradas están bien indicadas. Si se piensa utilizar el autobús lo más interesante es comprar el Biglietto giornaliero, valido durante todo el día para toda la red por un precio económico.

 

Autobús Turístico

Son autobuses de dos pisos con el superior descubierto, hay dos rutas diferentes que parten las dos del Teatro Politeama. Cada ruta tiene una duración de 1 hora aproximadamente, dispone de audioguías en varios idiomas, incluido el español y la posibilidad de bajar y subir de forma ilimitada. Para ir a Monreale se recomienda la línea roja, y bajar en la parada 7, Palazzo Reale, para tomar el autobús a Monreale.

 

VISITA POR LIBRE

Palermo tiene una disposición de sus calles un tanto irregular, sus calles son estrechas, aunque sean de cierta importancia, No hay grandes distancias pero lo dispar de los horarios de algunos de sus monumentos obliga a programar un poco la visita. De todas formas el simple paseo por sus calles descubriendo sin rumbo fijo sus diferentes rincones ya es una delicia.

 

Como es habitual encontraremos taxistas que nos ofrecerán sus servicios al bajar del barco. También hay calesas, pero la mejor opción son los autobuses urbanos, una vez adquirido en un kiosko el billete Giornalero para utilizar todos los que deseemos o necesitemos durante nuestra escala. Podemos empezar desde Piazza Marina, a la izquierda de la salida del puerto, podemos tomar el autobús línea Verde hasta Piazza Independenza y tomar ahí el 389 para ir hasta Monreale. Allí visitaremos la Catedral, pudiendo subir a la terraza, previo pago. Y disfrutar de las vistas. También deberemos pagar para visitar el claustro junto a la catedral.

 

Regresamos a Palermo de nuevo con el 389, bajando de nuevo en la Piazza Independenza. Desde ahí el 327 nos llevará a las catacumbas de los Capuchinos de donde podemos regresar al punto de partida en el mismo autobús.

 

Cerca de la Piazza Independencia en dirección al mar encontramos la Catedral y regresamos paseando hacia Quattro Canti antes de regresar al barco. De camino podremos disfrutar de escaparates, encontrar algún artesasno haciendo marionetas, echar un vistazo a alguno de los mercados... pero siempre disfrutando de una ciudad con un encanto muy especial, y sobre todo muy atentos al tráfico, pues los peatones no son muy tenidos en cuenta por los conductores de esta ciudad..