Japón se ha sumado a la decisión tomada por Canadá e Israel de prohibir llevar a bordo en todos los vuelos con origen o destino en sus respectivos teritorios el cuestionado modelo de smartphone Galaxy Note 7 del gigante surcoreano Samsung, siguiendo todos la medida establecida el pasado sábado por el Departamento de Transportes (DOT) y la Administración Federal de la Aviación (FAA) de los Estados Unidos, tras registrarse un incidente a bordo de un avión de la compañía Southern a pocos minutos del despegue (ver: EEUU prohíbe el móvil Galaxy Note 7 en todos los vuelos).

Varias aerolíneas de todo el mundo se han acogido espontáneamente a esta medida, cuya desobediencia será penalizada con multas de hasta 180.000 dolares; según ha advertido la FAA. Swiss, Sky Airlines, Alitalia se suman a las que ya habían tomado acciones más estrictas.

 La medida establece que los pasajeros que posean un Galaxy Nota7 no pueden transportar el dispositivo móvil en su persona, en el equipaje de mano o en el equipaje facturado en los vuelos con destino, origen o dentro de los EEUU y se produce después de que en un vuelo de la low cost Southwest se reportara un incidente con uno de los Galaxy Note 7 de reemplazo, supuestamente seguro, comenzara a echar humo a los pocos minutos del despegue.

Ya previamente la FAA había hecho una recomendación a las aerolíneas, tras registrarse numerosos casos de explosiones e igniciones espontáneas, provocando incendios en viviendas y vehículos.

Tras estas prohibiciones, Samsung Electronics anunció este lunes que ofrecía teléfonos de reemplazo a los usuarios del Galaxy Note 7 con vuelos internacionales en Corea del Sur, país del fabricante, que no se ha pronunciado ni ha aplicado medida alguna.

A los dos meses de su lanzamiento, Samsung tuvo que retirar del mercado todos los dispositivos de ese modelo y dejar de fabricarlo. Samsung ha iniciado una investigación a gran escala para determinar las causas.