MareosSufrir el “mal de mar” o dicho más simplemente marearse, puede llegar a desanimar a muchas personas e incluso hacer que no se animen a experimentar un crucero por temor a padecerlo. Sin embargo hoy toda la tecnología, la experiencia y la tradición se unen para que esto no suceda.

Desde las curas caseras (atarse un cordón rojo en la muñeca, tomar mucha agua, no tomar líquidos en horas, comer fruta o mirar un punto en el horizonte) que a veces rozan lo irracional hasta las más científicas, hay un batallón de medidas disponibles para hacer más confortable su crucero.

Medidas Mecánicas

Tres sistemas (en síntesis) están diseñados para evitar los movimientos de un crucero:

  1. Los tanques estabilizadores, que contrarrestan el viento que puede escorar (inclinar) una nave cuando navega de través al mismo.
  2. Los giróscopos, que mantienen la nave derecha cuando está fondeada (anclada).
  3. Los alerones estabilizadores (pueden ser 2 ó 4 dependiendo de la eslora de la nave) que cuando la nave está en marcha mantienen la vertical, es decir impiden la escora de la misma.

Medidas Médicas

Durante la Segunda Guerra Mundial la Marina de los EE UU y la Royal Navy buscaron una alternativa a la escopolamina, el único fármaco que combatía el mareo en aquella época, pero que por desgracia también provocaba taquicardia. Uno de los investigadores médicos dio por fin con el remedio: el dimenhidrinato. Los soldados de infantería que llegaron por mar y aire hasta el norte de Francia se libraron por fin de los vómitos durante una operación militar que cambió el rumbo de la Historia.

En la actualidad el Dramamine, Biodramina o muchos nombres más con los que hoy conocemos al dimenhidrinato en el comercio es uno de los remedios que mejor combate (ya sin desembarco mediante) los efectos del “mal de la mar” y que sigue existiendo en parte gracias al boom de los cruceros.

Medidas Personales

Si tiene dudas acerca de si se marea o no, trate de seguir estos consejos:

  1. Elija una cabina en el centro de la nave y de ser posible en las cubiertas bajas. Es el centro donde menos se detectan los movimientos de la nave.
  2. Coma una manzana verde. La manzana verde suele aliviar los síntomas del mareo.
  3. Si sabe que está por atravesar una zona de mal tiempo trate de tomar pocos líquidos, ya que su movimiento en el estómago puede generar una sensación desagradable.
  4. Presione la muñeca. Este truco curioso lo usaban los marineros que trabajan en mercantes. Consiste en enrollar un pequeño trozo de papel del tamaño de un garbanzo y colocarlo en tu reloj presionando suavemente las venas que pasan por la muñeca. Esta suave presión mejora notablemente los síntomas del mareo.
  5. Si todo esto ha fallado no dude en acudir a la recepción y pedir una pastilla de Dramamine o Biodramina, su expendio en los cruceros (siempre y cuando haya tormenta o “mar de fondo” ) es sin cargo; convirtiéndolo en el único medicamento de a bordo que las navieras entregan gratis (claro, debe ser para que uno pueda seguir gastando a gusto en el bar !!!).
  6. Si la tormenta o el mar de fondo lo sorprende en la noche de gala no es recomendable el uso de tacos muy altos para las mujeres (y en los hombres tampoco).  Se han producido espectaculares grandes caídas, dignas del mejor “blooper”, por no seguir este simple consejo.

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