Las autoridades de Florencia impondrán multas de 500 euros (575 dólares) a quienes coman en las aceras, calles o entradas de edificios durante las horas de almuerzo o cena, según la nueva ordenanza aprobada por la corporación local y que entró en vigor el pasado martes.

 

El alcalde florentino Dario Nardella ha declarado que el objetivo de las nuevas ‘Medidas para prevenir y proteger la convivencia y el decoro en la calle Neri y las áreas circundantes’ es combatir a los “turistas maleducados”.

La normativa se aplicará en ciertas calles de la ciudad del Renacimiento, incluidas las situadas cerca de la Galería Uffizi, y solo entre las 12:00 y las 15:00 horas, y de las 18:00 a las 22:00 horas. Será válida desde el 4 de septiembre hasta el 6 de enero de 2019, cuando concluye la temporada vacacional italiana.

A los infractores se les permitirá pagar una multa reducida de 167 euros dentro de los 60 días posteriores a la violación.

Desde que el año pasado un hombre nadó desnudo en la fuente de Trevi en Roma la ciudad comenzó a multar a las personas por comer o nadar en las fuentes monumentales.