Hay veces en las que necesitamos alejarnos del mundanal ruido o simplemente queremos salirnos de la ruta establecida en busca de algo único. La dificultad tiene su recompensa en forma de lugares espectaculares que no deberías perderte por complicados que sean.

Mar de Aral

Entre Uzbekistán y Kazajstán están los restos de lo que fue un gran mar interior, el llamado mar de Aral. Un auténtico desastre ecológico ha hecho que actualmente solo quede el 10% de los 68.000 kilómetros cuadrados que este lago endorreico tenía. El resultado es un paisaje desolador, un desierto infinito salpicado de barcos oxidados anclados en puertos fantasma como el de la ciudad de Moynaq, ahora azotada por un viento seco que dista mucho de la previa brisa marina…

 

Groenlandia

Fiordos, auroras boreales, icebergs, aguas termales y expediciones en trineo de perros estas son algunas de la maravillas de esta enorme isla que alberga en su interior un glaciar de más de dos millones de kilómetros cuadrados. De clima polar, la temperatura en algunas zonas costeras en verano no supera los 10º... Aún así, escuchar el impresionante rugido de la caída del hielo más antiguo del mundo al mar seguro que te quita el frío.

¿Que quieres perderte aún más?Ittoqqortoormiit es el nombre impronunciable de una de las ciudades más remotas de Groenlandia (y del planeta), únicamente puede accederse a ella unos meses al año y solamente mediante barco o helicóptero.

 

Tonga

Fiyi, Tahití, Samoa… ¿Quién ha oído hablar de Tonga? A 2.000 kilómetros de Nueva Zelanda se encuentra un país formado por 176 islas polinesias agrupadas en cuatro archipiélagos, de las cuales solamente están habitadas 36. Nunca colonizada, Tonga conserva una cultura ancestral combinada con una naturaleza exuberante representada en atolones, playas de arena blanca, arrecifes de coral, lagos y cráteres de antiguos volcanes.

Mientras que en el archipiélago de Ha’apai pueden encontrarse playas desiertas de postal; en las islas Vava’u, cada año de junio a octubre, ocurre el espectacular fenómeno del apareamiento de las ballenas jorobadas, que vienen desde la Antártida para delirio de locales y visitantes.

 

Yonaguni-Jima, Japón

¿Algo más remoto que una ciudad bajo el mar? Allá por los años 80, en la isla más occidental de Japón y a unos 25 metros de profundidad, un grupo de buceadores descubrió un conjunto de rocas que parecen ser los restos de una antigua civilización que pobló esta zona del mundo hace 5.000 años. Atlántida o formación natural, el fondo marino de esta isla japonesa es uno de los lugares más remotos y más increíbles del mundo.

© Vincent Lou / Flickr (Creative Commons)

 

Valle de los Géiseres, Rusia

La península volcánica de Kamchatka, en el extremo este de Rusia y a un paso de Alaska, alberga lo que se conoce como el Valle de los Géiseres, al que únicamente puede accederse en helicóptero desde Petropavlovsk. La dificultad y el precio a pagar para llegar hasta este remoto lugar se ven recompensados por la bienvenida de un paisaje espectacular compuesto por un centenar de fuentes termales de las que emanan columnas de vapor y agua caliente de hasta 40 metros de altura.

 

Desierto de Atacama, Chile

Sin lluvias, sin nubes, el desierto más seco del mundo es el de Atacama, entre Chile, Perú, Bolivia y Argentina. Las temperaturas en Atacama pueden bajar hasta los -25º durante la noche, mientras que pueden subir hasta los sudorosos 50º a la sombra durante el día. Volcanes, dunas de ensueño, lagunas saladas pobladas de flamencos, mesetas infinitas, atardeceres y amaneceres de película y noches con uno de los cielos más estrellados del mundo son los regalos de este rincón remoto de nuestro planeta.

 

Laponia, Finlandia

Conocido popularmente por ser el hogar de Papá Noel, esta región de Finlandia esconde bosques infinitos, lagos helados y extrema tranquilidad. Observar cómo el sol se resiste a ponerse en verano mientras lo observas desde tu cabaña de madera, con la única compañía de árboles y lagos o degustar carne de reno en medio de un paisaje helado en invierno sin saber qué hora es a causa de la oscuridad permanente son sólo algunos detalles de una tierra que esconde más de lo que parece. 

 

Arrecife Tubbataha, Filipinas

El segundo arrecife de coral del mundo tras la Gran Barrera de Coral australiana está en Filipinas y apenas nadie lo sabe. 34 kilómetros de longitud, más de 400 especies de coral y una vida marina envidiable es lo que el arrecife Apo ofrece. Sin embargo, en el medio del mar de Sulu, a 12 horas en barco de Puerto Princesa está la joya marina de Filipinas, aún más desconocida y de nombre impronunciable: Tubbataha. 33.000 hectáreas de parque marino con paredes coralinas, tiburones, bancos de peces y juguetonas tortugas que hace las delicias de los buceadores que se atrevan a llegar hasta aquí. Ojo, Tubbataha solo puede visitarse de marzo a junio debido a sus condiciones climáticas cambiantes.

 

Antártida

El sexto continente tiene una extensión en verano de 14 millones de km² que se extiende hasta los 30 millones en invierno tras la congelación del mar adyacente a base de temperaturas de 90º bajo cero. Este clima extremo provoca impresionantes paisajes glaciares, que son el espectacular escenario de juego de ballenas jorobadas, orcas, elefantes y leones marinos, focas y pingüinos. La manera más sencilla de vivir este sueño blanco es embarcar en uno de los barcos de expedición desde el llamado Fin del Mundo: Ushuaia (Argentina). Atrévete a llegar hasta aquí, estamos seguros de que no te arrepentirás.

 

Isla de Pascua, Chile

La isla de Pascua es la isla más alejada de tierra firme del planeta. Caminos inhóspitos, volcanes, playas paradisiacas flanqueadas, muchas veces, por tiburones y moais, muchos moais, esas misteriosas figuras cabezonas que pueblan toda la isla. Alquilar un todoterreno y explorar los rincones de este enigmático trozo de tierra, en el que el tiempo parece que nunca avanzó desde que lo poblaran sus primeros habitantes, es todo un placer. Sus gentes, sus caballos salvajes y sus mil y un rincones harán que te enamores de ella a cada paso que das.

Y tú, ¿te atreverías a pisar alguno de estos lugares tan remotos? Anímate a compartir tu experiencia dejando un comentario.